La agenda roja
El año nuevo empezó hace más de un mes y con él nuevos sueños, nuevos objetivos y nuevos propósitos, seguramente compraste una agenda para anotarlos. Yo también lo hice, compré una agenda hermosa de color rojo pero la tuve totalmente vacía en enero, es más, ni siquiera la abrí. Pasaban los días y solo la veía encima de mi escritorio y pensaba ya la voy a abrir, ya voy a anotar los pendientes y nunca anoté nada. Me olvidé, acumulé pendientes y no cumplí con algunas actividades que tenía que hacer. Me sentí mal por aquello. Sin embargo "salí viva" de los casi cien días de enero jajaja, pude organizarles por lo menos dos celebraciones a mis cumpleañeros del mes, dormí hasta tarde, comí a deshoras, caminé descalza en mi casa, me vi con mis amigos, tomé cerveza, y canté sin vergüenza. Y me sentí muy bien con todo eso. Creo que después de todo no me fue tan mal. Eso sí, apenas empezó febrero me puse juiciosa y abrí la bendita agenda roja que aún olía a nueva y fue relajante escr...