Vi a un hombre convulsionar
Vi a un hombre convulsionar y esta vez no se trataba de mi hijo. El señor habrá tenido unos 40 años y se vio tan vulnerable al momento de la crisis.
Yo pasaba por ahí llevando unos cuchillos para partir de la torta por el festejo del día del padre en el que nos encontrábamos cuando de repente empezó a retorcerse y contraerse mientras sus brazos se estiraron. La gente al rededor se asustó porque pensaban que era un paro cardíaco sin embargo yo les repliqué "no, es epilepsia". Algunos seguían necios afirmando que era un paro cardíaco y con énfasis les dije en voz alta; "eso es epilepsia, mi hijo también la tiene por favor déjenme ayudar". No sé que cara puse realmente, lo que sí se es que la gente se abrió y me dejaron auxiliar al hombre que yacía en el piso aún con los miembros inferiores estirados y los miembros superiores contraídos, su respiración era muy agitada y comenzó a botar mucha saliva por la boca como espuma. Mientras yo le daba masajes en sus brazos y manos para aliviar la contracción muscular veía a mi hijo y me angustiaba el simple hecho de pensar que eso le pueda pasar.
En un solo instante diez mil pensamientos invadieron mi mente y no lograba estar en paz. Pasaron aproximadamente tres minutos que yo los viví como si fueran horas y la crisis epiléptica que sufrió el hombre recién se estaba yendo de su cuerpo.
"Es que estaba muy feliz y se emocionó mucho con este festejo que le han hecho" replicó una anciana apoyada por un bastón. Yo le respondí; "si, seguramente es eso. Usted sabe si toma algún medicamento" -"Si toma unas pastillas y aún así convulsiona 3 veces al día. Yo soy su mamá". Al escuchar eso el frío de nuevo invadió mi cuerpo al pensar que a pesar de tomar un fármaco anticonvulsivo aún las crisis están presentes diariamente.
Que si eso le espera a mi hijo, que cómo le afecta en su vida, que condición tan cruel, que por qué a mi bebé... esos y muchos más pensamientos por instantes me tuvieron presa hasta que me dije no, gracias a Dios hemos logrado controlar las crisis en mi niño y que si será así, peor o mejor su situación no la sé, solo sé que por el momento estamos bien y que la vida se trata de vivir un día a la vez, sin afanarse por lo que pueda suceder, recordé que tengo que agradecer y tener fe sino... ¿Cómo podría vivir en paz? Solo la paz que me da Dios y que me hace confiar que su voluntad en nuestras vidas es buena agradable y perfecta.
Si estás pasando por una situación difícil en tu vida, si tienes problemas económicos, si hay alguna enfermedad catastrófica o si algún familiar tuyo ha muerto y te sientes abatido, consternado, triste y no sabes por qué tienes que vivir situaciones tan dolorosas déjame decirte que yo tampoco lo sé, solo sé que no estás solo... que hay un Dios allá arriba dispuesto a darte el consuelo que mereces y la paz que necesitas. Somos humanos y sentirse mal es parte del proceso pero recuerda que si quieres vivir tienes que avanzar, superar y continuar. ¿Cómo? Aprende a vivir un día a la vez.
Si acabas de leer todo esto que he escrito con el corazón en mi mano, ten por seguro que no fue casualidad. Si aún no has vivido una situación difícil ten por seguro que no estás exento de vivirla pero si estás exento de convertirte en una víctima de eso. La decisión es tuya.
*imagen tomada de: https://salud.uncomo.com

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario!