Juego de manos
Como
decía la abuelita; "juego de manos es juego de villanos" si tenemos
dos o más pequeños en nuestra casa y están jugando juntos debemos de prestarle
atención ya que entre juego y juego muchas veces se arma una pelea y como
consecuencia se lastiman.
Estas
peleas comienzan, en su mayoría, por algún juguete que el uno tiene y el otro
quiere. Y es que son niños y eso es normal; es una mezcla de envidia y celos,
siempre van a querer lo que el otro tiene, justo en el momento que el otro lo
tiene, muy probablemente querrán jugar con ese juguete pero solos, y si el otro
cambia de juguete, el motivo de la discordia cambia y así sucesivamente.
Nosotros como padres debemos de entender este principio básico para corregirlo
a tiempo de la mejor manera y enseñarles a compartir lo que tienen y a respetar
lo que no es suyo.
Si
bien estamos conscientes de quién es el que empezó la pelea, tenemos que tener
mucho cuidado al momento de corregirlos, ya que con nuestras palabras o
actitudes podemos lastimar al uno o al otro e indirectamente crear algún tipo
de resentimiento. Entonces ¿qué hacer? fácil, si discuten por un juguete en
común y te ves en medio de caritas tristes, de llantos y que el uno acusa al
otro de habérselo quitado, lo más sano es quitarles el juguete a ambos y se
acabó. como dicen: "muerto el perro se acabó la sarna". Al menos eso
es lo que yo hago cuando me veo en medio de esta situación; la mayor parte de
las veces es mi niña la que quiere jugar con algún juguete que tiene mi niño y
quiere quitárselo, el no cede entonces ella llora con un sentimiento único y le
salen unos "lagrimones" y claro a cualquiera se le parte el corazón
excepto a mi ya que yo sé cómo es el proceder de cada uno, en otros casos ella
va hacia Él decidida a quitárselo y empiezan a forcejear, entonces Él la agarra
por el cabello y empieza la pelea y con esto el llanto de parte y parte,
cada uno con su carita de tristeza tratando de convencerme de su
inocencia. Sin embargo se olvidan que fui yo quien los parí y los conozco
bien, entonces los amo y los corrijo. Y cuando me veo envuelta en esta
situación me convierto en el árbitro y les quito el objeto de la discordia, me
acerco hacia ellos y les digo con voz fuerte y firme "se acabó, ni para el
uno ni para el otro" lo alzo en un lugar alto donde ellos no lo alcancen
pero lo puedan ver y les digo que son hermanos que no deben de pelear y que no
importa quien empezó porque ellos deben de aprender a compartir y les explico
que cuando se calmen y quieran jugar juntos y sin pelear la mamá les va a bajar
el juguete para que ambos compartan, mientras tanto les doy un juguete pequeño
y similar a cada uno, les doy un beso y un poco de agua para que se
calmen.
Y cuando el motivo del conflicto no es un juguete, sino de la nada empiezan a pelear, entonces hay que proceder con más énfasis y de manera más pronta.
Estoy
segura que no es la única manera de resolver un conflicto así, pero hasta ahora
a mi me ha funcionado muy bien. Tú más que nadie conoce bien a tus hijos y sabe
la mejor forma de proceder en diferentes momentos, tan solo recuerda que
si los amas debes de corregirlos con amor.

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