Palabras de afirmación

Es impresionante ver cómo nos hemos acostumbrado a vivir de prisa el día a día y nos olvidamos de expresar con acciones y con palabras nuestros sentimientos. La mayoría de las veces, por no decir siempre, suponemos que el resto de personas saben que los estimamos, que los queremos y que les agradecemos por algún favor y simplemente no lo decimos porque creemos que está claro.  Asimismo cuando estamos enojados suponemos que los otros ya saben el por qué y callamos. Y suponer algo es precisamente un error garrafal que cometemos con tanta facilidad.
Lastimosamente esta actitud muchas veces la aplicamos hacia nuestros hijos también, pues creemos que porque somos sus padres ellos saben que los amamos y que nos preocupamos por ellos  y nos olvidamos de decírselo. Claro que lo demostramos a diario con el hecho de cuidarlos, alimentarlos, educarlos y todas las actividades que hacemos por y para ellos, sin embargo es de suma importancia decirlo explícitamente.  No solo hablo de decir “Te amo” sino de decirles palabras de afirmación tales como: “eres inteligente”, “campeón”, “estoy orgullosa de ti”, “noble”, “bueno” entre otras. Las palabras de afirmación son positivas, expresan amor, seguridad, confianza, resaltan  virtudes y talentos, son palabras de aliento, elogio y estimulo. Y nuestro hogar debe de ser el lugar donde más las escuchen nuestros hijos alimentándose diariamente de ellas ya que estas palabras les harán sentirse amados, importantes, apreciados, necesarios,  seguros y su autoestima, personalidad y carácter serán tan firmes como un roble. Además de que la relación madre/padre-hijo mejorará.


Entonces qué tal si en vez de decirle  “príncipe” a nuestro hijo, le decimos “mi príncipe inteligente”.  Ya que entendemos por “príncipe” a un caballero bien parecido y con una buena posición económica, un concepto bastante simple, nada más. Sin embargo si le agregamos un adjetivo a dicha palabra recobrará un significado más profundo ya que además de ser guapo y con dinero ¡es inteligente!
En mi caso, a mi hijo yo le digo “mi príncipe valiente” porque Él está medicado y diariamente debe de tomar un jarabe acompañado de 1/4 pastilla. Estoy consciente que a los niños no les gusta tomar pastillas y se ponen renuentes, por eso valoro el gran esfuerzo que hace, entonces cada vez que termino de darle el medicamento exclamo ¡Qué bien mi príncipe valiente! E inmediatamente le agradezco por tomar el jarabe y la pastilla mientras le explico de su importancia. Y les cuento que su estado de ánimo cambia en un abrir y cerrar de ojos, ya no llora más sino que se siente feliz y celebramos juntos que Él es un príncipe valiente. De igual manera, cuando tiene un mal comportamiento lo corrijo y  le explico que no está bien hacer tal cosa y que los “príncipes valientes” no hacen eso, ellos no se comportan mal, siempre se portan bien y eso es difícil de hacerlo por eso son valientes.

Los desafío a intentarlo. Hagamos el reto de los 21 días; durante 21 días de manera consciente tendremos que decirles palabras de afirmación a nuestros hijos en todo momento, cuando hagan algo bien, cuando hagan algo mal, cuando rían y cuando lloran. Y les prometo que, si ustedes lo hacen fielmente, al final de estos 21 días notarán un cambio en la actitud de sus hijos y para ustedes será tan natural en todo momento y en todo lugar decirles palabras de afirmación. Recordemos que nuestras palabras tienen el poder de bendecir y maldecir, entonces bendigamos a nuestros hijos todos los días.


Finalmente les recomiendo leer el libro “5 Lenguajes del amor de los niños” de Gary Chapman, será muy edificante para esta hermosa vida de mamás.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La agenda roja

El eco de un dolor que abraza el amor

Día Internacional de la Persona Cuidadora: Un homenaje necesario a la labor invisible